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    El Fuego Verde

    Verónica Murguía

    Historia medieval de cuando los elfos y espíritus del bosque aún existían y los bosques llenaban la tierra como un mar verde

  • El disco del mes

    Ma Fleur

    Cinematic Orchestra

    Excelente disco de Acid Jazz que cuenta con la colaboración de importantes voces como la de Fontanella Bass y Patrick Watson

Carta a una suculenta…

 

Suculenta amiga:

 

Me gustas tanto que podría comerte… sí, comerte con todo y piel, con todo y huesos, me daría un banquete de ti.

 

Comenzaría por engullir uno a uno tus exquisitos dedos, con un poco de aderezo de cilantro y unas gotas de jugo de limón.

 

Prepararía una de tus piernas al horno, con papas y salsa BBQ; salaría la otra y la guardaría con el resto de mis viandas para tenerla a la mano cuando llegaran invitados inesperados.

 

Guardaría tus entrañas en frasquitos con vinagre, para conservarte por mucho tiempo, así cada vez que tuviera antojo de ti, solo tendría que acudir al viejo estante de la cocina, destapar uno de los frasquitos y usarte como guarnición.

 

Tus labios los comería muy despacito, a trocitos para que no se terminaran y de preferencia crudos, pues no quisiera perder su sabor natural. Comería un trocito cada mañana y el resto lo guardaría en el cajón de mi cómoda, para tenerlos al alcance cada vez que tuviera antojo de ellos.

 

Con tus huesos haría un caldo, para disfrutarlo durante las frías tardes  de otoño, lo acompañaría con cebolla y un toque de picante o quizá con verduras y trozos de queso.

 

Tus ojos no los comería, los usaría como adorno para las ensaladas y hablaría con ellos de lo bien que sabes, y si acaso me invadiera la soledad en las noches, los dejaría debajo de la almohada para sentir que me estás cuidando.

 

Y si acaso me saciara de ti, te dejaría ir…

 

Atentamente:

Tu hambriento amigo…

 

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9 comentarios

  1. Menudo banquete que te das, lo malo de los banquetes es que cuando se ha saciado el hambre se acabó.
    Un Abrazo 🙂 .

    • Hola Joaquín

      Es cierto, pero al final en todo banquete hay algún platillo favorito que esperas repetir algún otro día. Muchas gracias por tu lectura y tu visita.

      Un abrazo

  2. A eso le llamaría antropofagia amorosa! Ni el primer ni el último caso.
    Un abrazo,

  3. Me has hecho recordar un articulo de Javier Cercas en El País que hablaba sobre como los escritores argentinos post Borges deberían comérselo, para aprovecharlo mejor… algo así se puede hacer con una mujer que nos emocione hasta ese punto -metafóricamente hablando, claro- como bien describes en tu texto.
    Un abrazo

    • Hola Javier

      Me parece muy interesante la reflexión, no leí el artículo pero entiendo la intención.

      Gracias por el comentario y la visita

      Abrazos

  4. Una bella metáfora… y pues, solo queda apetito si no se ha consumido demasiado, cuanto es demasiado? he allí el dilema…

    Un abrazo.

    • Hola flori

      Saciar el apetito siempre es un acto efímero, dura mientras el estómago está lleno, después volvemos a tener antojo… cuándo es demasiado? hay casos en los que nunca es demasiado.

      Un Beso

  5. Te he dejado un regalo en mi blog, que deseo te guste.

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